Mirianrocu

Cuento

Posted by: mirianrocu on: 9 marzo, 2012

Esta bonita historia la ha compartido Daisy en el Facebook, me ha gustado mucho y he decidido compartirla con vosotros, personitas que os pasáis por este blog.

Una anciana señora poseía dos grandes baldes, suspendidos en cada extremidad de una vara, que ella cargaba en su espalda. Uno de los baldes estaba rajado y el otro era perfecto. Este último estaba siempre lleno de agua al fin de la larga caminata desde el torrente hasta la casa, en cuanto el rajado llegaba medio vacío. Por largo tiempo esto fue así, con la señora que llegaba a la casa con solamente un balde y medio de agua. Naturalmente el balde perfecto estaba muy orgulloso de su propio resultado y el pobre balde rajado tenía vergüenza de su defecto, de lograr hacer solo la mitad de aquello que debería hacer.

Después de dos años, reflexionando sobre su propia y amarga derrota por estar rajado, el balde hablo con la señora durante el camino:

“Tengo vergüenza de mí mismo, porque esta rajadura que tengo me hace perder la mitad de el agua durante el camino hasta tu casa”

La anciana sonrió:
¿Has observado que lindas flores hay solamente de tu lado del camino? Yo siempre supe de tu defecto y planté semillas de flores en tu lado del camino. Todos los días, cuando regresábamos, tú las regabas.
¡Por dos años pude recoger aquellas bellísimas flores para adornar la mesa! ¡Si tú no fueras como eres, yo no habría tenido aquellas maravillas en mi casa!

 

1 Response to "Cuento"

Hola cielo! que bonita historia muchas gracias por compartirla^^ me gusta que se pueda hacer una comparación con las personas con esta historia, porque es verdad que todos tenemos nuestros defectos pero quizás por otro lado tengan algo de valor para otras personas, que no todo lo que nos vemos malo lo es verdadero y, además, igual para todos 🙂

muchos besitos♥!

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