Mirianrocu

Lush: exfoliante labial Bubblegum

Posted by: mirianrocu on: 18 octubre, 2011

Foto tomada de la web de Lush UK

Y otro más del pedidín lushero británico. En este caso es el exfoliante labial con sabor a chicle, con un precio de 4.95 libras el botecito con 25 gramos de producto, unos 5.70 euros. En España podemos comprarlo por 6.95 euros.

Aparte del Bubblegum, Lush tiene otros dos exfoliantes labiales, el Mint Julips con olor a menta y chocolate, y el Sweet Lips, con olor a chocolate y vainilla.

El exfoliante viene en un tarrito de cristal transparente con tapa de rosca en plástico negro. La etiqueta exterior nos muestra marca, nombre del producto, modo de empleo, cantidad, dirección comercial e ingredientes. En la parte inferior del tarro es donde encontramos el dibujo de la persona que lo ha fabricado y la caducidad.

En el interior nos encontramos con una masa granulada de azúcar de color rosado y delicioso olor. La particularidad de este producto es que es comestible, lo cual es un peligro pues huele y sabe a chicle, está bueno, pero zamparse un chicle de casi 6 euros tan alegremente puede ser un dolor para el bolsillo.

Para usarlo nos dicen que cojamos un poco, lo frotemos sobre los labios y, cuando terminemos, lamamos el resto que nos quede sobre ellos. He leído a chicas que comentan que lamerlo después les parece un poco asquerosete pues eso implica zamparse los restos de piel que el exfoliante haya quitado de los labios. Yo lo dejo al gusto del consumidor. Por lo demás, recomendaría usar un bálsamo o hidratante labial después, igual que haríamos con una exfoliación del rostro.

También he leído a otras que lo usan y, al terminar, lo dejan un par de minutos en los labios, como si fuera una mascarilla, y de esta manera permiten que el aceite de jojoba que contiene aumente su penetración en la piel. Yo no lo he probado, así que no sé decir si se nota mayor suavidad o no.

Pues en mi caso es un producto al que no he terminado de cogerle el gustillo de usarlo, debe ser porque lo guardé en un cajón y yo soy de la que si no lo tiene a la vista, no lo usa. Esta semana he decidido ponerlo al lado del lavamanos, en el baño, a ver si lo utilizo más a menudo. La frecuencia recomendada es de una vez a la semana, o cada quince días si tenemos los labios en buen estado o los tenemos muy sensibles.

Creo que una de las razones de que no note nada espectacular con él es que suelo tener los labios bastante bien, no soy nada propensa a tener pielecitas, ni a que se me raje la piel, ni a tener boqueras, aftas o heridas, así que mis necesidades de cuidado labial son muy básicas. Sí que es cierto que tras usarlo los labios quedan suavecitos, y los labiales que te pongas después se asientan mejor y tardan mucho más en meterse entre los pliegues o en sacar “mijitas labiales”, pero con una pasadita de cepillo de dientes de vez en cuando y aplicándome regularmente algún bálsamo, consigo lo mismo.

Como siempre, todo esto es mi opinión, conozco a varias personas que están encantadas con este exfoliante, pero claro, sus necesidades son muy diferentes a las mías.

Otra de las ventajas que tiene, como me ha pasado con todo lo que he comprado de Lush hasta ahora, es lo mucho que cunde, un sólo tarro nos da para meses y meses de exfoliación, pues se usa muy poquito cada vez.

¿Lo volvería a comprar? Pues de momento no, sólo si algún día me da el cuelgue y se me antoja comprármelo de capricho.

Es un producto apto para veganos.

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