Mirianrocu

Lo que nos trae el otoño

Posted by: mirianrocu on: 23 septiembre, 2011

Fuente de la imagen: http://www.periosia.blogspot.com

 

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

Juan Ramón Jiménez

 

Y un año más, el otoño llega con sus hojas volando al viento, sus lluvias y ese fresquito que te obliga a llevar una chaqueta encima «por si acaso».

Y con el otoño, una nueva temporada, las marcas se vuelven locas por mostrarnos las nuevas tendencias de moda y maquillaje, por hacernos caer en la tentación de comprar sus «must» del segundo semestre. Mientras, las más fashionista corren para adaptar sus armarios a los nuevos dictámenes, revolotean por los Diores,Pradas, Versaces y Blahnicks.

Mientras, en el mundo del día a día del común de los mortales, veo en los padres y madres de mi alrededor una mirada febril, ya se acaba la compra para la vuelta al cole y la estancia de sus churumbeles en el templo del conocimiento ya es una realidad… menos para Madrid, que ahí se siguen buscando la vida como pueden (llamémoslo tirar de abuelos). Mientras, al resto de seres humanos nos llega la famosa «vuelta a la rutina» y a las obligaciones… como si en verano, fuera del periodo de vacaciones, no las tuviéramos, aunque nos las tomemos con otro humor.

Época de vendimia, de llegada de nuevos frutos, de churros con chocolate y de preguntar ¿ya has visto puestos de castañas en la calle? Temporada de olisquear en el aire y decir «me encanta el olor a tierra mojada» para luego meterte en casa y preparar una gran taza de té caliente y humeante.

La luz se vuelve más suave, lo tamiza todo, y empiezas a notar que la noche se acerca más rápida, más tempranera.

En definitiva, una época de introspección, de volver la mirada hacia uno mismo, de retrotraerse y mirar en nuestro interior a ver qué descubrimos, qué nos ha traído la época de la abundancia y en qué hemos cambiado en este reciente pasado. Una época de prepararse para los tiempos duros, porque como diría un Stark «se acerca el invierno».

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